Un estado anímico decadente no se soluciona con un "ponle más alegría a la vida".
Alguien emocionalmente inestable, alguien con depresión, no puede controlar aquello que hay en su mente porque es imposible, o al menos en un corto periodo de tiempo.
Es curioso como la gente te da la mano, su ayuda, y sus bonitas palabras las cuales luego no demuestran...
La depresión es algo que no se elige,
los trastornos psicológicos son algo que no se eligen,
mi estado de ánimo es algo que no elijo.
Ojalá pudiera controlar esta mente suicida, este sentimiento de no pertenecer al mundo tan profundo. Qué fácil es juzgar a la gente desde fuera, qué fácil. Incluso personas que aparentemente pueden ponerse en tu lugar, te dejan en la cuneta, aquel que tú llamabas AMIGO.
Contradictorio es que quieran ayudarte pero a la vez no quieran que les pegues tu tristeza como si del sida se tratara... y creerme, jode demasiado que una persona quede bien solo por el simple hecho de aparentar ser lo que no es, y luego que a ti te de la puñalada que duele más que todo el daño que un filamento puede hacerte en la piel.
Confiar en... ¿en quien?, ¿es que a caso se puede confiar en alguien en este jodido mundo?.
No es fácil salir ahí fuera, intentar que la gente no vea qué es lo que pasa, por qué llevas siempre manga larga, y por qué cada vez que comes vas al baño. No es fácil mantener la compostura sabiendo que tengo problemas que no se solucionan. Pero AÚN ASÍ, intento hacer a la gente feliz, intento que se lo pasen bien conmigo, me gusta hacer a las personas sonreir... aunque luego me echen en cara que estoy triste todo el tiempo.
¿EN SERIO?
Llevo meses en terapia... y tú me abandonas.
¿Como me tengo que sentir después de eso?
¿Cómo me tengo que sentir después de que me digeras que siempre estarías ahí?
Todo el mundo miente. Y a veces me asusta este mundo lleno de hipócritas e interesados.
Se arriman a ti, pero luego les das miedo.
Ahora vuelvo a entender por qué odio a la gente.
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