Duele ver como fastidias a la gente una y otra vez, como los decepcionas, como ves que se rinden porque no pueden contigo, ni siquiera tú. Duele llorar en la oscuridad de la noche, en la soledad de tu cama, en la madrugada de un día entre semana. Duele ver como te destruyes, y duele ver como ni tú mismo te pones límite, haciéndolo una y otra vez. Duele ver que lo que te dice la gente, no te sirve, ni siquiera lo que tu conciencia te dice.
Duele ver como todo el mundo lucha por ti cuando te gustaría que no lo hiciesen, que ya no sabes cómo explicar cómo te sientes, porque nadie puede entenderte. Duele ver como no encajas, como intentas pero no consigues, como te destrozas tu propia vida. Duele ver como lo sabes. Duele ver que cada día, mierda, te has despertado, joder. Otro día más sintiendote insignificante para ti mismo.
Duele ver como te ocultas, como te mientes, como pides ayuda sin voz porque ese demonio que hay dentro de ti, te la ha quitado. Duele no poder quererte ni a ti mismo.
Duele... que tus problemas te ahoguen. Simplemente duele hasta respirar.
Duele ver como todo el mundo lucha por ti cuando te gustaría que no lo hiciesen, que ya no sabes cómo explicar cómo te sientes, porque nadie puede entenderte. Duele ver como no encajas, como intentas pero no consigues, como te destrozas tu propia vida. Duele ver como lo sabes. Duele ver que cada día, mierda, te has despertado, joder. Otro día más sintiendote insignificante para ti mismo.
Duele ver como te ocultas, como te mientes, como pides ayuda sin voz porque ese demonio que hay dentro de ti, te la ha quitado. Duele no poder quererte ni a ti mismo.
Duele... que tus problemas te ahoguen. Simplemente duele hasta respirar.