martes, 22 de abril de 2014

Duele.

Duele ver como fastidias a la gente una y otra vez, como los decepcionas, como ves que se rinden porque no pueden contigo, ni siquiera tú. Duele llorar en la oscuridad de la noche, en la soledad de tu cama, en la madrugada de un día entre semana. Duele ver como te destruyes, y duele ver como ni tú mismo te pones límite, haciéndolo una y otra vez. Duele ver que lo que te dice la gente, no te sirve, ni siquiera lo que tu conciencia te dice.
Duele ver como todo el mundo lucha por ti cuando te gustaría que no lo hiciesen, que ya no sabes cómo explicar cómo te sientes, porque nadie puede entenderte. Duele ver como no encajas, como intentas pero no consigues, como te destrozas tu propia vida. Duele ver como lo sabes. Duele ver que cada día, mierda, te has despertado, joder. Otro día más sintiendote insignificante para ti mismo.
Duele ver como te ocultas, como te mientes, como pides ayuda sin voz porque ese demonio que hay dentro de ti, te la ha quitado. Duele no poder quererte ni a ti mismo.
Duele... que tus problemas te ahoguen. Simplemente duele hasta respirar.

jueves, 10 de abril de 2014

Sola.

La vida es eso que pasa mientras mis muñecas arden, mientras mi cabeza piensa, mientras yo me amargo...
Estamos de acuerdo en que me queda mucho camino, o al menos es lo que todo el mundo me dice, me animan a seguir, a luchar, y a continuar... pero lo que ellos no saben es que no quiero, o no puedo. Me gustaría poder contarle a alguien todo lo que por mi cabeza pasa, todas mis preocupaciones, todos mis miedos, y toda mi historia... al fin y al cabo todos tenemos una. El único problema es que para contar todo eso, esa persona me tiene que generar una gran confianza, tengo que conectar, y para llegar a eso, me tiene que importar... y si me importa, ahí está el problema de siempre. 
No quiero joder a nadie, y es lo único que hago, incluso sin hacer nada, solo por pensar cosas que no debo ya me siento mal pues la gente a la que importo si se enteraran se pondrían a llorar. 
Hace unos meses tomé la decisión de pedir ayuda, pero no contaba con como soy, mi grado de introversión es extrema, no puedo contarle lo que siento a cualquier persona, ni hacerlo mucho menos delante de alguien a quien pagan para que me escuche. ¿Cómo voy a poder abrirme?
Descarto a la gente que es importante para mi, que quiero, y que necesito, ¿qué pensarán si se enteran de todos mis pensamientos? ¿qué pensarán si me suben las mangas? ¿cómo se quedarán si finalmente la vida puede conmigo, y ellos sienten que no pudieron hacer nada? Es dar mucha responsabilidad a una persona, MUCHA. Y cada vez que les enseño parte de mi maldita oscuridad me siento tan mal que desearía morir porque se que les estoy jodiendo la vida. 
Descarto a la gente que no es importante para mi, ni yo para ellos, pero que simplemente están ahí pues es su trabajo, ¿de verdad alguien a quien no importo... puede ayudarme? ¿cómo voy a abrir mi corazón a alguien desconocido?
Solo me queda quedarme a solas con mis pensamientos, esos que me amargan y me consumen, esos que hacen que quiera dormir eternamente, esos que me hacen sangrar y llorar, esos que estoy segura, acabarán conmigo.

miércoles, 9 de abril de 2014

En lo más profundo.

Una vez más me siento así, una vez más me miro en el espejo y me odio, una vez más siento que nadie puede ayudarme pues quienes pueden les protejo, les oculto, hago que sean felices sin que conozcan la oscuridad de mis pensamientos.
Solo tienes que mirarme a los ojos para darte cuenta de todo lo que pienso, tan solo eso, quizás es por eso por lo que nunca aguanto una mirada. Solo tienes que hacer las preguntas correctas para saber que es lo que me pasa, pues seré incapaz de responder.
Metiéndome en un pozo sin fondo, donde nuevas malas costumbres se incluyen en mi vida, donde unos numeros me dan la felicidad o me la quitan, donde una herida me ayuda pero me avergüenza.
Siento que fallo a todo el mundo, que cada vez que éstos se alegran por mi me siento aún peor, no estoy bien, sigo sin estar bien, es más, tengo más problemas en mi cabeza, muchos más... Pero he llegado a una conclusión, no voy a permitir que la gente a la que importo lo pase mal. Seguiré ocultando lo que siento, luchando con mis demonios yo sola, y el día que estos puedan conmigo... bueno.
Voces, voces y más voces chillan en mi cabeza constantemente, me arruinan, me hieren, hacen que cada mañana sea un suplicio, que cada noche sea una tortura hasta dormir, y que dormir sea la mejor opción, pues durmiendo puedo soñar, y soñar es lo que necesito.
Una vez más voy a fallar a todos, una vez más voy a fallarme a mi.

domingo, 6 de abril de 2014

Hablemos de...

Hablemos de tus labios; esos que piden ser besados de la manera más dulce posible, esos que me producen una felicidad inmensa cada vez que los rozo, esos que me hacen sentir que existe el amor. Hablemos de tus manos; esas que se juntan con las mías y me hacen sentir protegida, segura, y que nada ni nadie puede hacerme daño, y nada podrá conmigo. Esas que me acarician, y que con rozarme la piel ésta se me heriza, esas que son mágicas para tranquilizarme, para transmitirme, para dormirme. Hablemos de tus abrazos; esos en los que puedo sentir tu corazón, en donde puedo sentir tu calor, y tu amor, aquellos que me hacen sentir que hay un mundo nuevo por vivir a tu lado, un mundo lleno de felicidad y lleno de risas, un mundo donde la tristeza no existe y las discusiones se arreglan con besos y risas, un mundo genial donde podemos soñar y hacer lo que nos parezca porque juntos somos uno y porque juntos somos mejores. Hablemos de esa sonrisa; sí, esa que tienes y que me gusta tanto ver, por la que soy capaz de hacer cualquier cosa, esa que me llena de orgullo, y da sentido a mi vida, a todo lo que soy, y a todo lo que quiero ser. Hablemos de que sencillamente, cuando estoy mal te busco, te siento, te encuentro, y que muchas veces doy gracias porque estés ahí, a mi lado, aún sabiendo todos mis demonios, aún viviendo mi infierno, a pesar de todo te parece estar en el cielo. Hablemos de que mi estado de ánimo se vuelve estable al tenerte a mi lado, a que noto como me cuidas y estar contigo en un sillón viendo una peli se vuelve el mejor plan del universo. 
Supongo que hay veces que no quiero ver lo que es inevitable, supongo que el miedo es una barrera inmensa que no me deja avanzar mientras mi corazón así lo quiere. Pero lo cierto es que estar contigo es lo mejor que puede haber ahora en mi vida. Porque yo vivo en el fuego, vivo en la profundidad del oceano, vivo en la más absoluta oscuridad, y tú eres mi agua, lo que me mantiene a flote, lo que da luz a mi camino y  a mi vida...
Hablemos de... de que te quiero.

sábado, 5 de abril de 2014

...

Es curioso como alguien o algo puede destruirnos completamente la vida, aunque ni siquiera lo sepamos. Supongo que el camino que estoy tomando es el correcto, pero tiene muchos baches, y estos baches me crean una inestabilidad muy jodida que no puedo controlar. Ni siquiera se expresarme de forma que no sea plasmando mis pensamientos en un papel, ni siquiera se que es lo que quiero, pero si se lo que no quiero. Bueno, algo es algo, ¿no?. 
Me falta positivismo, cuando salgo a la calle miro a la gente, y veo muchas cosas que no soy capaz de ver ni en mi ni en mi vida, y es cuando siento envidia de todo el mundo que puede tener todo lo que se proponga y que pueden creer en ellos, que tienen la felicidad, y que viven a gusto. Está claro que todo el mundo tiene problemas pero igual hay gente que los lleva mejor y otra gente que no hemos nacido para ello, que no podemos cogerlos, ni buscar soluciones, solo nos quedamos quietos dejando que nos destruyan, una y otra vez, hasta que ya no podemos más.
La eterna lucha contra uno mismo, el querer estar bien, el no poder, el continuar solo por un simple motivo, la esperanza. Esperanza de estar bien, de volver a ser yo, o incluso mejorar ese yo del pasado. Igual todo esto tiene un motivo, un fin, pero no logro descubrir cual. De hecho, cada vez veo menos sentido a mi vida y a todo lo que la concierne. Da igual el sol que haga, para mi sigue siendo un día gris, da igual si un día estoy feliz, es una felicidad falsa, da igual que me presten ayuda, lo cierto es que nadie puede ayudarme. 
Y esto, es la vida, a veces maravillosa y a veces tan puta que dan ganas de dejar de vivirla. A veces tan fácil y a veces tan complicada...  Igual una frase que lei hace tiempo tiene razón, igual no todo el mundo ha nacido para vivir, igual no.