Es curioso como alguien o algo puede destruirnos completamente la vida, aunque ni siquiera lo sepamos. Supongo que el camino que estoy tomando es el correcto, pero tiene muchos baches, y estos baches me crean una inestabilidad muy jodida que no puedo controlar. Ni siquiera se expresarme de forma que no sea plasmando mis pensamientos en un papel, ni siquiera se que es lo que quiero, pero si se lo que no quiero. Bueno, algo es algo, ¿no?.
Me falta positivismo, cuando salgo a la calle miro a la gente, y veo muchas cosas que no soy capaz de ver ni en mi ni en mi vida, y es cuando siento envidia de todo el mundo que puede tener todo lo que se proponga y que pueden creer en ellos, que tienen la felicidad, y que viven a gusto. Está claro que todo el mundo tiene problemas pero igual hay gente que los lleva mejor y otra gente que no hemos nacido para ello, que no podemos cogerlos, ni buscar soluciones, solo nos quedamos quietos dejando que nos destruyan, una y otra vez, hasta que ya no podemos más.
La eterna lucha contra uno mismo, el querer estar bien, el no poder, el continuar solo por un simple motivo, la esperanza. Esperanza de estar bien, de volver a ser yo, o incluso mejorar ese yo del pasado. Igual todo esto tiene un motivo, un fin, pero no logro descubrir cual. De hecho, cada vez veo menos sentido a mi vida y a todo lo que la concierne. Da igual el sol que haga, para mi sigue siendo un día gris, da igual si un día estoy feliz, es una felicidad falsa, da igual que me presten ayuda, lo cierto es que nadie puede ayudarme.
Y esto, es la vida, a veces maravillosa y a veces tan puta que dan ganas de dejar de vivirla. A veces tan fácil y a veces tan complicada... Igual una frase que lei hace tiempo tiene razón, igual no todo el mundo ha nacido para vivir, igual no.
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